Cómo me mimo




Cuando llego a casa y quiero descansar y despejarme un poquito lo normal es ponerme una cerveza con unas aceitunas y ojear el móvil mientras lanzo los zapatos por el salón.

Pero ahora que estoy a dieta y llevo unos meses intentando des-intoxicarme de las redes sociales he tenido que cambiar la forma en la que me "mimo".

Si comprar ropa ya no calma mi sed de cariño y tampoco quiero gastar dinero en tonterías, ahora más que nunca compro con cabeza, con moral y con calidad.





1.CUIDADO CAPILAR.

Desde hace unos meses estoy concienciada en el cuidado de mi cabello. Aunque tengo la mejor peluquera del mundo y en mi decoloración usamos productos de mejor calidad, las mascarillas de Mercadona me sabían a poco.

En mi andadura por utilizar productos cuya cadena de producción no tenga animales o lo que es lo mismo, *cruelty free*, 
la estrella por excelencia es AVEDA.

Sus ingredientes y aromas calman bastante mis espíritu en esas duchas de antes de dormir y sus efectos se notan con el primer uso.

Para poder disfrutar de todos sus productos este año he comprado envases tamaño viaje para así poder hacer un juicio de cual me gusta más y me va mejor.El precio no es económico pero a la larga productos así son beneficioso para mi pelo y por tanto para mi bolsillo.






2. CUIDADO CORPORAL.

El mejor ejemplo de cómo mimarme es darme una vuelta por esta tienda.
Geles de baño,exfoliantes,leches corporales e incluso brumas y ambientadores .

Una amiga me regaló el aceite corporal Happy Buddha y me enamoré de lleno. La mezcla de naranja, madera de cedro y un toque de canela, despiertan mis sentidos al mismo tiempo que me relajan, dejando mi pijama oliendo rico durante los siguientes días.

Los precios son bastante competentes y hay un abanico muy amplio de esencias y estilos. En esta ocasión, aprovechando las ediciones de Navidad, compré ésta cajita con mini tallas para así poder disfrutar de todos los productos sin miedo a hartarme.

Nunca una marca ha acertado tanto en su nombre, usar RITUALS es un ritual que me permito alguna noche antes de ir a dormir, en esos baños lentos que no necesitan mirar el reloj.






3.CUIDADO DEL ROSTRO.

Si hay algún aspecto en el que me cedo todos los mismos es en el cuidado de mi cutis.

Maquillaje a diario, la contaminación de la capital y llegar a los 30, han sido mis señales de alarma.
El problema es conciliar un buen producto con un precio asequible, un producto efectivo que no cueste fácilmente 100 euros es muy dificil de encontrar pero me dejé aconsejar por una experta y ahora soy fiel defensora de L'OCCITANE.


Los exquisitos aromas junto con su materia prima hacen que sus tratamientos faciales sumen un extra en mi momento de mimos.

Abrir los sofisticados tarritos de ese estilo retro y oler a esas esencias hacen que sienta que estoy dándome un privilegio en mi rutina de cuidado. Si además veo los resultado casi de inmediato y tengo la piel más suave, hidratada y tersa que en meses, noto que mi dinero está bien invertido y que estoy prestándome la atención que merezco.







Siempre hay que sacar un momento para darse mimos
Este ejercicio puede tener muchas formas de realizarse, pero sea como sea hay que tener un momento donde nosotros mismos tengamos un gesto bonito, delicado y personalizado para con nosotros.

así es como yo lo hago ¿Y vosotros?


                                                   Gracias por leerme.

BY ALBA DE SOTO

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