Generosas elecciones




La vida son pequeñas elecciones, algunas de ellas las realizamos sin darnos cuenta pero que tienen un gran impacto. Hay elecciones en la vida que salvan, o por lo menos mejoran, la vida de los demás.

La mayor parte de las veces nos cuesta decidir, escoger lleva implícito una responsabilidad y hay ocasiones en las que no queremos hacernos cargo de las consecuencias, "lo que a ti te apetezca" cuando en realidad te mueres por ir al cine, o el famoso "me da igual" porque prefieres tragarte ese tostón a ser el cabeza de turco si la cosa sale mal.

Pero de igual manera,afortunadamente, también hay elecciones individuales, las cuales sólo o por lo menos a primera vista, nos afectan a nosotros mismos. Si hoy elijo un perfume u otro, a primeras no debía de cambiarle el humor a nadie (salvo a mí que soy muy quisquillosa con los olores)

Vaya paradoja, ¿Está libre de cargos cualquiera de nuestras decisiones en la vida?

Deberíamos por lo pronto, tomarnos más enserio a nosotros mismos que a los demás. Evitar tomar caminos por las opiniones o los contratiempos de los demás es casi siempre la forma más rápida de estar en paz... y yo me pregunto ¿Qué sucede cuando la paz de los demás interfiere en la nuestra? O lo que es más sencillo ¿Qué pasa si la paz de los demás es el motor de la nuestra?






Las decisiones de muchos de nosotros son con lo único que otros pueden contar. Gracias a pequeñas, diarias elecciones, personas sin recursos, personas discriminadas, personas en dolor, pueden sentirse menos dañadas por las crueldades de nuestro planeta.

Porque sí, en nuestro planeta ocurren un sinfín de gestos egoístas que afectan a millones de personas inocentes, que aniquilan, que sacrifican y que rompen sin remedio la libertad y con ella la vida de otros seres, humanos o no.


Generosas elecciones

Toda la vida me he considerado una gran amante y una fiel defensora de los animales. Los radicalismos me han espantado y preocupada por tener que someterme a un estricto régimen para poder decir a viva voz "Yo protejo a los animales" nunca me sentí (hasta hace poco) en la libertad de adoptar actitudes como el veganismo.

No me veía capaz, y de echo, fiel a la realidad, os admito que no lo he conseguido.
No todos los días he sido capaz de asumir mi responsabilidad y no interferir en la libertad de los animales...

pero, ¿Es necesario?

Para protestar contra la fiesta taurina,¿Es obligatorio no comer carne de ternera? y si estoy en contra de la confección de abrigos de piel ¿Es mi cazadora una muestra de mi hipocresía?





No puedo mirar a un lado y llevarme la docena de huevos más grande y más barata, cuando sé que para que la empresa obtenga beneficios ha esclavizado a miles de gallinas ponedoras, con luces artificiales, para que "desangren" huevos 24 horas al día hasta la muerte y yo ahorre poco más de cincuenta céntimos.
Entonces cómo es posible, cómo tan siquiera puedo perdonarme comer una pechuga de pollo a la plancha en mi dieta... ¿Como puedo vivir con eso?


No lo sé, no tengo respuesta. Tal vez la comodidad de la manufacturada y deshumanizada forma de consumo, tal vez la glotonería, tal vez la ignorancia o tal vez la inmunidad, pero a veces sin más excusa elijo no ser consecuente y saltarme mis principios, y sin querer me ofrezco a mí misma la negativa de estar en paz.






Más que nada, todo se resume en estar en paz con uno mismo. Y cada vez que elijo respetar la paz de los demás, se contagia en mí un poco de la suya.

No he rescatado esto de un mantra budista, ni ésta entrada pretende adoctrinar ni convenceros de que para "molar" tengáis que dejar de comer animales, apuntaros a una ONG  o hacerse bombero, todo lo contrario, para estar en paz no hay que hacer dramáticos cambios de vida, sólo hay que ejercitarse con "generosas elecciones". Como algunas que os sugiero a continuación:



1. El aguacate o la vida.

El supermercado alberga un montón de jugosos y beneficiosos sustitutivos a ese filetón. Puede que al principio cueste reemplazarlos, pero date libertad para que esta decisión sea difícil de tomar.
Tu plato no quedará vacío, añade imaginación y vida a todas tus comidas, todas las veces que puedas.


2. Mejor tiempo que dinero.

Sin querer asociamos ayudar a los necesitados con aportar dinero. Tu tiempo y tu sabiduría es mil veces más valiosa que toda tu cartera. Tampoco necesitas irte a otro continente para darle un vuelco a la vida de alguien, ¿Has pensado cuánto tiempo hace que no ves a tus abuelos? o cómo de bien sienta pasar unas horas con tu perro? Qué tal si esta semana te propones cuidar de los demás. Es mejor poner un hombro que una  limosna, 


3. Belleza de la buena.

Hasta lo que yo sé, nadie necesita maquillaje (y lo dice una maquilladora) Necesitamos comer, necesitamos hacer pipí, necesitamos dormir, pero definitivamente no necesitas esa barra de labios.
Nunca habías oído "La belleza está en el interior"? Se referían a como de bello te sienes cuando sabes que los productos cosméticos que utilizas, no han sido testados en animales. Como hablábamos antes no es necesario que tires al contenedor tu neceser pero la próxima vez que vayas a comprar haz una buena elección.




Una pequeña acción no arregla el mundo. Que hoy comas tofu no sanará todas las veces que comiste costillas, y no vamos a engañarnos, el mundo seguirá dando vueltas y existe la posibilidad de que mañana flaquees y no elijas ser quien de verdad quieres ser.

Comprarás la lejía más barata sin mirar si tiene la pegatina de un conejito brincado en el lateral y si en navidades ponen jamón serrano cinco estrellas  "habrá que probarlo" pero lo que intento explicar hoy es que esos errores pueden coexistir si existen otras acciones que te redirijan a un camino generoso.

Cada uno decide qué le hace estar en paz

Por eso no me entiendan mal, un beso no arregla una bofetada, pero solamente al conocernos y respetarnos podremos seguir el camino que nos entregue felicidad...aunque a veces nuestras elecciones nos alejen de él, sabiendo que si hay otros que piensan en nuestra libertad, nosotros también debemos tener la suya en cuenta.





Yo  he elegido ponerme en marcha, ir practicando y  hacer una dieta vegana siempre que pueda. También he tomado la determinación de no comprar ningún producto cosmético que se haya probado en animales. Además y lo más importante, poner mi corazón en todas las decisiones, impliquen directa o indirectamente a los demás (humanos o animales) y asumir los riegos y la complicaciones de la misma manera que disfruto de sus ventajas.

Cómo molaría que todos hiciésemos lo mismo, porque dime, ¿Hay algo más liberador que elegir en paz ? y lo más importante

¿HAS ELEGIDO GENEROSAMENTE?


Un saludo amigos, nos vemos en la próxima








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