Amaestrando mi cuerpo






Es curioso, llevaba desde la adolescencia sin estar tan gorda y hoy más que nunca estoy en paz.
Incluso hace un par de años cuando llegué a mi peso soñado, no era capaz de ponerme determinada ropa, y no sé si por el calor o porque esta nueva actitud de la que voy a hablaros, el otro día me puse un top de tirantes y ayer tan ricamente en shorts.

No voy a deciros que me he enamorado de mis estrías ni de mi celulitis galopante, ni que no noto que los años van aumentando, pero sí estoy más reconciliada con mi cuerpo porque lo estoy "amaestrando".

Empecemos por el principio;
El cuerpo son matemáticas, calorías que entran  menos calorías que se queman, igual calorías que se quedan.
Entonces ¿Por qué muchos de nosotros seguimos gordos? Si sabemos lo que hay que hacer y sabemos lo que queremos, por qué seguimos en el sofá compadeciéndonos? Por qué es la décima dieta que intentamos y no funciona? Porque estamos exigiendo al cuerpo sin amaestrarlo.


Vamos a verlo de otra manera,






 Imagina que tu cuerpo es un perrito que un día te encontraste por la calle y decidiste recoger. Muchos de nosotros aceptamos al perro porque nos iba a dar cariño y compañía, pero una vez en casa nos llevamos una sorpresa. Ese perro se hacía pipí en el salón, mordía los rincones, ladraba y lloraba, hasta había que pasearlo bajo la lluvia a altas horas d ela noche...
Claro ¿No? Es un perro, pensaréis... Pues vuestro cuerpo es igual.

A medida que pasaban los días, aunque querías mucho a ese perro, estabas harta de él, era una lucha diaria para que te obedeciera. Ningún grito, ningún castigo era efectivo, podías dejarlo sin comer, encerrado, podías darle un cachete o dejar de hablarle... que el perro volvía más tarde o temprano a comportarse igual.
Pobre perro... era imposible que acatase nuestros deseos sin haber sido previamente educado/ amaestrado.

Un día, aceptaste al perro que tenías, lo miraste y le dijiste "vamos a hacer esto juntos" no necesariamente muy convencida de  que funcionase, pero ¿Qué más opciones tenías?.
 Te armaste con toda la paciencia del mundo y comprendieste su condición y sus limitaciones, al fin y al cabo era sólo un perro, y estaba deseoso de acompañarte a todas partes y hacerte feliz.
Sólo necesitaba tu atención, no tus exigencias. 

Esta historia es mi forma de hacerte entender lo que te sucede con tu cuerpo.
Al igual que el perro, éste fue "el que te tocó" el que se cruzó en tu camino, te responsabilizaste de él e inmediatamente le exigiste ser perfecto, sin tiempos, sin recompensas, sin dedicación, sin cariño.
No le enseñaste a comer, ni a hacer juegos malabares, esperaste de él una respuesta ajena, cuando la única que podría amaestarlo eras tú. Una vez que seguiste los pasos que voy a exponer a continuación, pudiste disfrutar de él. Siguió siendo un perro, y no cambió de pelo, ni consiguió su pedigree. Pero te hace día a día inmensamente feliz.




Tu cuerpo quiere aprender

Tu cuerpo está lleno de gran potencial, tu cuerpo es un gran alumno que está aquí para aprender.
Recuerda enseñarle antes de examinarle. Si antes no viste resultados es porque no esperaste a la evaluación final. Nadie saca sobresaliente si no estudia.

Sin buena genética y sin excusas

No sirve de nada regañar al cosmos por no haberte dotado de una metabolismo acelerado.
Mientras que tu metabolismo sea eficiente, todo es posible. Puede que tardes más o menos pero demuestra que tu perseverancia y tu trabajo duro puede competir contra cualquier herencia.








Antes de amarse hay que aceptarse

Está precioso eso de que hay que quererse a uno mismo tal y como es, pero es inútil intentarlo sin antes haber sido honestos con nosotros mismos.
Tu cuerpo es el que es mientras lees estas palabras. Pesa lo que pesa, mide lo que mide y no es su culpa. Tu cuerpo es el resultado de tus propias acciones y éstas mismas serán el comienzo de el cuerpo que quieres.

Más espejo y menos complejo

Hoy por primera vez en tu vida, vas a mirarte en el espejo. No vas a chequearte, ni insultarte, vas a mirarte a ti, a esa persona que está ahí dentro, vas a saludarla y la vas a invitar a pasar más tiempo contigo. No vas a evitarla, vas a mimarla y cuidarla. Quién de nosotros sería capaz de llamar a un chucho feo, día tras día? Cuando conoces bien a tu mascota, sabes ver más allá de sus defectos, de echo éstos son sus mayores encantos. Mírate.





Borra la palabra dieta

Porque da la sensación de que restringe, de que prohíbe, de que obliga.
Estás amaestrándote, así que no estás a dieta, estás reeducando tus hábitos y tus costumbres.
Bien es sabido que la alimentación es clave para bajar de peso pero ¿Quién ha hablado de bajar de peso? Tu cuerpo necesita más esa manzana por sus vitaminas que por sus pocas calorías.
Si sólo piensas en adelgazar, vivirás entristecido y asustado. Recuerda lo que necesita tu cuerpo, y si de vez en cuando necesita desesperadamente un plato de macarrones dáselo,y si necesita dos litros de agua al día, dáselos también. No estás a plan, estás a bien.

Sin gimnasio y sin descanso

Si como yo el gimnasio más cercano está a media hora en metro y encima es carísimo, no te preocupes. Los cavernícolas no tenían gimnasio y podían salir corriendo detrás de un mamut.
Lo contrario a la vida sedentaria es la vida activa y puedes ser activo de muchas maneras.
Si el trabajo y tu vida te tienen demasiado desmotivado, ve desmotivado a andar cuando caiga el sol, no esperes a que hacer ejercicio físico después de una jornada de trabajo te apetezca (no los primeros días por supuesto) No tienes que ser un atleta, sólo tienes que bombear tu corazón y mover tus músculos.





Compromiso contigo mismo

Cuando nos ponemos una meta, un propósito tenemos miedo a no poder cumplirlo.
Aunque seamos realistas con nuestros objetivos, siempre hay algo de nosotros que teme ser defraudado, pero tengo una buena noticia, no puedes decepcionarte a ti mismo.
Cuando decides rodearte de gente agradable, cuando eliges ese zumo natural, cuando compras esas mancuernas, cuando haces esas sentadillas, cuando te pruebas esa camisa nueva y te dices "guapo", cuando por fin te pones ese bikini aunque te sobren 5 kilos, estás apostando por ti, y tu cuerpo al igual que ese perrito del que hablábamos, nunca va a olvidarlo.

Reconociendo que eres un ser humano, que la vida tiene sus cuestas  y que siempre y para siempre lo hiciste lo mejor que supiste en ese momento, nunca podrás fallarte a tí mismo.

Esto no es un concurso de quién tiene el perro más disciplinado al final, si no qué perro fue capaz de ser feliz haciendo feliz a su amo.





Porque al final AMAESTRAR es amar
y amar es un ejercicio muy sano
así que yo voy a ejercitarme siempre que pueda
y tú? :)


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